Intención

Esta bitácora está dedicada a los alumnos con necesidades educativas especiales, sobre todo a los alumnos con discapacidad motora (parálisis cerebral, espina bífida, distrofia muscular,....); en términos de hoy, a los alumnos con diversidad funcional. También proporciona recursos para la intervención en alumnos discapacitados motóricos (principalmente con parálisis cerebral) y opiniones o noticias sobre temas educativos. Es decir: nos preocupa y nos ocupa la educación inclusiva.

Decía Carl Rogers, padre de la psicología existencial humanista, refiriéndose a la empatía, que ésta es como ponerse los zapatos del otro y hacer un buen trecho del camino. Esta bitácora pretende, también, ponerse esos zapatos.

Por otra parte, tenemos el convencimiento de que:

- La accesibilidad e inclusividad del contexto aumenta o disminuye la diferencia entre capacidad y rendimiento y hace que la persona sea más o menos discapacitada. Diseñemos contextos inclusivos.

- Una persona es más o menos competente dependiendo de cómo esté configurado su escenario vital y sus diferentes contextos. La discapacidad está en los contextos, no en las personas.

- Lo peor de una discapacidad no son los inconvenientes físicos que produce, sino la posible ausencia de bienestar psicológico y estar próximo a la exclusión social o ya inmerso en ella.

- Ningún sistema educativo se puede considerar de calidad si no tiene una respuesta para atender a la diversidad.

- El mundo está diseñado por personas sin discapacidad para personas sin discapacidad, por eso podemos afirmar que la discapacidad se construye socialmente. No contribuyamos a esto y hagamos una sociedad inclusiva.

________________________________________________________Javier Martín Betanzos

miércoles, 11 de junio de 2014

II Premio a la mejor labor a favor de las personas con acondroplasia y otras displasias



Cartel Fundación ALPE Acondroplasia

El 2 de junio pasado se falló el II Premio a la mejor labor a favor de las personas con acondroplasia y otras displasias (Premios ALPE 2014). Instituidos en 2012 para promover la inclusión y visibilización social de la acondroplasia y otras displasias y reconocer el trabajo de aquellos que de una u otra manera colaboran en la mejora de la calidad de vida de los afectados. En sus tres modalidades resultaron premiados:
-            La Universidad Nacional de Educación a Distancia, en el apartado Institucional, por el programa de televisión “Acondroplasia”, del Canal UNED, realizado por Pedro Domínguez Zarandón, Carlos Bianchi y Ángel Gómez Jiménez según proyecto del Departamento de Psicología Social y de las Organizaciones.
-        Jon Aristu, en el apartado Medios de Comunicación, por el vídeo finalista en 2012 del concurso de UNICEF (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia)One Minute Junior It’s about ability!”.
-        Inmaculada Muniay por el blog “LaMima” y la labor que a través del mismo viene realizando de sensibilización constante hacia la acondroplasia desde 2006.
-       Hubo un galardón especial para Ignacio Ginebreda Martí por la excelencia en su trayectoria profesional al frente de la Unidad de Crecimiento de la Fundación ICATME (Fundación del Institut Català de Traumatologia i Medicina de l'Esport) como médico especializado en acondroplasia y otras displasias óseas, su búsqueda constante de mejoras técnicas y su entrega y trato humano.
La ceremonia de entrega de los premios tendrá lugar durante una cena de gala que se celebrará el día 17 de junio, martes, a partir de las 20.30 en el Espacio Fábula, sito en Avda. Pablo Iglesias esq. Avda. Islas Filipinas (Dentro del Campo de Golf de Canal de Isabel II), Madrid.
Enlaces:

_____________________________

martes, 3 de junio de 2014

¿Atención a la diversidad? ¿De verdad existe?



En estos días he tenido la ocasión de reflexionar sobre la diversidad y sobre la atención a la misma en la escuela en diversos actos. He intentado poner un poco de orden y lo he puesto por escrito:
En su acepción primera el diccionario on-line de la Real Academia Española define la diversidad como “Variedad, desemejanza, diferencia”. En su translación al campo educativo podríamos considerar la diversidad como la característica común a los grupos humanos donde los individuos que los forman tienen diferentes formas de ser, de estar, de pensar y de actuar.  Por eso tenemos que atender a las diferencias en cuanto a capacidades, necesidades, ritmo de desarrollo, grupo social al que pertenece el alumno, etc., teniendo en cuenta sus perfiles cognitivos, conductuales y afectivos y su competencia curricular.
El paradigma de atención a la diversidad acoge al de las necesidades educativas, ya sean permanentes o transitorias, y lo supera. Y esto es porque considera que las necesidades no son sólo del alumno, sino también de la escuela y de las que se producen en la interacción alumno-escuela por causa de los rasgos distintivos y propios de estos alumnos en su contacto con los grupos.
El sistema educativo como tal no puede intentar uniformar a los alumnos porque ese no es su objetivo; el fin de la educación es conseguir lo mejor de cada uno. En el contexto educativo se dan constantemente expresiones de esa diversidad, es fácil constatar, incluso para el profano, las diferentes capacidades intelectuales, psíquicas, sensoriales y motóricas.
Para atender adecuadamente la diversidad los proyectos curriculares y educativos de los centros deben contemplar los mecanismos para hacer efectivo un derecho constitucional: “art. 27: Todos tienen el derecho a la educación”. Por lo tanto, la organización del centro debe ser lo suficientemente flexible para garantizar una educación obligatoria, básica y universal a todos los ciudadanos. Pero, a veces, esto no se consigue por causa de la rigidez del sistema educativo y, también, por otra, aún, más dañina: las barreras mentales a la inclusión que subyace en algunos miembros de la comunidad educativa y que es más definitiva y determinante.
La escuela puede que reconozca esa diversidad, pero no actúa en consecuencia, pues lo que lleva a la práctica es una práctica educativa homogeneizadora que intenta justificar con una pretendida efectividad, equidad y rentabilidad de recursos. Esto, cada día, es más difícil sostener y, en la actualidad, podemos constatar que en todos los instrumentos de evaluación de la calidad de los sistemas educativos se incluyen ítems relacionados con la atención a la diversidad.
Como dijimos, la organización del centro, en sentido amplio, y las barreras mentales a la plena inclusión son los ejes sobre los que se agrupan una serie de vicios que arroja arena a los engranajes de una maquinaria que garantice, primero un derecho constitucional y, segundo, que se materialice en una educación digna y de calidad. Por supuesto que esta situación, aún siendo bastante extendida, no es generalizada.
La atención en los centros educativos a los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo, sobre todo cuando va acompañada de diversidad funcional, adolece de unos vicios, extendidos en gran medida, que directamente influyen sobre la calidad de la educación que reciben estos alumnos. Estos vicios son:
- Etiquetaje.- Quien no está convencido de que la inclusión es posible, etiqueta a los alumnos ya de entrada e, incluso, vaticina sus resultados, creando bajas expectativas que, finalmente, dan lugar a la profecía autocumplida. En realidad estos alumnos vienen a “importunar” la acomodación pedagógica del profesor y a romper su deseo de uniformidad y de que ningún alumno se salga de la fila.
- Empobrecimiento del currículo o currículo paralelo.- En ocasiones, la única medida de atención a la diversidad es un empobrecimiento del currículo, caracterizado por la administración de tareas repetitivas y por debajo de las posibilidades del alumno, por el miedo a que fracase o sienta frustración. En realidad el diseño de tareas adecuadas a las características del alumno, a veces, es laborioso y exige dedicación y conocimiento. Estas suelen ser tareas relacionadas con enseñanzas-aprendizajes de tipo declarativo (conceptual y/o factual) y pocas veces se diseñan actividades con aprendizajes de tipo procedimental y/o condicional.
- Delegación de responsabilidades.- Los requerimientos, responsabilidades y presiones a las que, en algunos casos, están sometidos los profesores les impele, en el caso de los alumnos con necesidades educativas a trasladar esa presión a los profesores de apoyo con aquello de “Este alumno es tuyo” olvidando que el alumno es de todos y que todos debemos atenderlo.
-  Falta de dinámica en la implementación de algunas medidas, metodologías o estrategias.- Esta falta de dinámica se nota mucho en el diseño y puesta en práctica de las adaptaciones curriculares, sobre todo en Educación Secundaria.
- Balcanización.- Ante la falta de consenso en puntos importantes y de posturas flexibles puede ocurrir que algunos profesores hagan la guerra por su cuenta con la consiguiente desconexión y ausencia de una visión holística del problema.
- Falta de recursos.- Para lograr una verdadera inclusión, quizás, no sean los recursos materiales lo más importante y definitivo, sino los recursos humanos y creer en ella. Sin embargo hay ocasiones en que pueden ser bastante determinantes.
- Falta de información.- Existe una dificultad cierta para que los profesores con sólo formación inicial conozca toda la diversidad y las estrategias, técnicas e instrumentos para su mejor atención. Se debe instaurar, potenciar e, incluso, recompensar una formación en ejercicio que no esté basada en el simple hecho de ir acumulando horas o créditos de cursos más o menos contingentes.
- Rigidez organizativa del centro y un proyecto educativo no adaptado a la diversidad.- Las verdaderas restricciones y limitaciones en el acceso a la información y el aprendizaje no se hallan en la no accesibilidad arquitectónica o el acceso a la información vía digital, sino en una maquinaria pesada que no tiene mecanismos para lograr la inclusión de todos los alumnos y que se apoya en un currículo cerrado y no flexible  y en actividades poco accesibles para todos los alumnos. Pero lo más determinante es cuando el profesor ve como una amenaza el hecho de tener un alumno diferente.
- La escuela tiene que ser un contexto de inclusión social.- Las barreras y limitaciones que encuentran las personas con diversidad funcional para integrarse en la sociedad siguen siendo muchas. La escuela para ser efectiva tiene que ser un entorno para la cohesión social. Si el contexto educativo no acierta a ofrecer a todos los alumnos actividades accesibles y oportunidades para que todos ellos tengan experiencias vitales y de aprendizaje puede que esté abocando a alguno de estos alumnos a la exclusión social y a privarlo de su vida comunitaria.
- Un alumno diferente quizás necesite una evaluación diferente.- Cuando la competencia curricular de un alumno dista de la que le correspondería por su edad por el motivo que fuere y hemos decidido hacerle una adaptación del currículo no podemos, de ninguna manera, evaluar a ese alumno normativamente; la evaluación debe ser criterial, es decir, con respecto a los criterios establecidos en la adaptación y si el alumno va progresando se lo tenemos que hacer saber a él y a su familia y ser evaluado positivamente; no debemos ni podemos acudir a la norma. Sin embargo hay docentes que la tienen en mente cuando evalúan; también ocurre el caso contrario: “Tiene adaptación, lo apruebo”. Todos los alumnos tienen derecho a ser evaluados seria y concienzudamente, independientemente de su perfil cognitivo o de su competencia curricular en determinada materia.
En este punto debemos hacer una reflexión profunda sobre la situación de los alumnos que tienen una competencia curricular muy por debajo de lo que correspondería a su edad, que están en la educación secundaria obligatoria hasta los 19 años y que están en un limbo respecto a la titulación; los alumnos han trabajado y han sido evaluados positivamente, pero no alcanzan a cumplir los objetivos de la etapa.
Por otro lado, los profesores de esta etapa educativa se ven obligados a poner nota en diez materias, pongamos por caso, cuando el alumno está intentando afianzar las técnicas instrumentales. Muchos de ellos cuando acaban la Educación Secundaria no encontrarán un trabajo acorde con sus capacidades y tampoco seguirán por la senda académica. ¿No habría que cambiar esto de una vez?
En el fondo, nos gusta mucho la uniformidad y atender a los alumnos con diversidad, a veces, nos produce desasosiego; lo que, incluso, puede ser bueno pues, quizás, nos mueva a buscar el camino de la mejor atención y encarar con éxito un reto profesional. Por tanto, si queremos, de verdad, educar en la diversidad debemos asegurar  acciones educativas que den respuesta a las diferentes capacidades, situaciones, estilos y motivaciones de los alumnos. Una educación básica y universal debe garantizar la igualdad de resultados de todos los alumnos, evitar el fracaso escolar y situaciones que aboquen a la exclusión social u obstaculicen su incorporación a la cultura y a la vida comunitaria.
Para terminar esta reflexión quisiera añadir estas frases que encabezan esta bitácora y de las que estoy plenamente convencido:
- La accesibilidad e inclusividad del contexto aumenta o disminuye la diferencia entre capacidad y rendimiento y hace que la persona sea más o menos discapacitada. Diseñemos contextos inclusivos.
- Una persona es más o menos competente dependiendo de cómo esté configurado su escenario vital y sus diferentes contextos.
- Lo peor de una discapacidad no son los inconvenientes físicos que produce, sino la posible ausencia de bienestar psicológico y estar próximo a la exclusión social o ya inmerso en ella.
- Ningún sistema educativo se puede considerar de calidad si no tiene una respuesta para atender a la diversidad.
- El mundo está diseñado por personas sin discapacidad para personas sin discapaciad, por eso podemos afirmar que la discapacidad se construye socialmente. No contribuyamos a esto y hagamos una sociedad inclusiva.
_________________________
Quiero ilustrar esta reflexión con un video que ya incrusté en esta bitácora en el 2010 (el video se produjo en 2008), pero que me parece muy adecuado para la ocasión.
Se trata de un video de animación ambientado en un lejano planeta donde todo está regulado y ordenado, pero un niño se atreve a desafiar las rígidas normas establecidas y escapar del control para actuar según su parecer, que no es otro que el de ser y actuar como un niño.
 Dura algo más de ocho minutos y sin ninguna palabra podemos comprender los intentos de “normalizar” al diferente para que encaje dentro de los cánones del comportamiento social establecido. Para ello no dudan en utilizar medicación con el fin de adormecer las ansias de libertad del protagonista; quizás, no sé si es la intención de los autores, se pueda hacer una comparación entre lo que ocurre en el video y el TDAH con el conocido metilfenidato (los famosos Rubifen, Ritalin o Concerta).
Finalmente el niño es enviado a la Tierra transformado en un bebé humano, se supone que así tendrá otra oportunidad lejos del control excesivo y del uniformismo.
El video, titulado Ex-E. T., es la creación de los estudiantes de la ESMA (École Supérieure de Métiers Artistiques) con campus en Montpellier, Toulouse y Nantes.
Realizadores : Benoit Bargeton, Rémy Froment, Nicolas Gracia y Yannick Lasfas. Este cortometraje en 3D es su primer trabajo.
Voz : Mélanie Chapelle
Sonido : José Vicente y Yohann Poncet (Studios Des Aviateurs)
Producción : E.S.M.A (École Supérieure des Métiers Artistiques)

_____________________________
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...